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Yo compré el tebeo allá a finales de los noventa, cuando todavía pagábamos en pesetas, siempre me ha gustado esa historia de las Termópilas, me gustó aunque era un tanto sencillo y con un dibujo de claroscuros muy marcados. Claro que en esa época no sabía quién era Frank Miller y como trabajaba. Tenía cierta curiosidad por ver esta película aunque también le tenía cierto miedo.
La película es como pasar rápido las viñetas de la novela gráfica, mismas texturas, colores, encuadres que son exactamente la viñeta. Sinceramente complicado el rodar para que se vea así. Sin embargo esa manera de rodar hace que sea demasiado artificial, te cansas de verla. Abusan de cámaras lentas, de encuadres raros, todo está hecho para impactar. Es curioso porque en Sin City a mí eso me gustó mucho, pero en una película que trata algo de historia, aunque muy superficialmente, pues me espero un poquito más de realismo, no mucho, pero que no se vea tan tan artificioso, sobre todo las luces y los colores.
La historia es bien conocida por todos, pero contada de una manera muy simple, casi para niños, y añadiendo cierto protagonismo a la mujer del rey Leónidas. Por cierto, en esas escenas añadidas al tebeo se ve claramente la influencia de El Gladiador, la mujer en campos de trigo mientras una voz femenina canta sin vocalizar nada.
También se recrea demasiado en tipos algo deformes, raros, es más los inmortales parecen orcos y sale un trasunto de un troll del señor de los anillos, esas cosas sobran del todo. En el tebeo sólo eran de ese estilo los éforos y Efialtes, no es necesario añadir más cosas raras.
Sinceramente, la película es regularcilla, lo mejor es el trailer, porque al final te cansas de tanto golpe espectacular, de tanta arenga, de tanto tío cachas con tabletas de chocolate anormales…
Una peliculilla tirando a mala.
p.s. Me encanta el Jerjes, también llamado Priscilla, la reina del desierto; sobre todo cuando coge a Leónidas por los hombres y le dice no sé qué sobre su poder divino y que se arrodille. Toda la sala descojonándose… Los españoles somos un poco malpensados.