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La segunda película que hace Robert de Niro, y como la primera, me ha dejado un buen sabor de boca. La película comienza con el fracaso del desembarco de bahía de Cochinos, y tratan de averiguar quien ha sido el traidor. Mientras se van sucediendo flash-back que te cuentan los inicios de la CIA, como los chicos bien de EE. UU., todos de Skull and Bones, se van metiendo en un nuevo servicio de contraespionaje que tras la Segunda Guerra Mundial dará lugar a la CIA.
La película trata fundamentalmente de Matt Damon, un alumno aplicado y brillante que llega a ser el director de contraespionaje y uno de los peces más gordos de la agencia. En esta película es un auténtico trozo de carne, un témpano, un tío callado e inexpresivo, muy seco. Vamos, un papel que le pega. Con él vamos viendo que la vida de un jefe de espías es bastante gris, llena de desconfianza, y que decididamente no es compatible con la familia (una preciosa Angelina Jolie a la que no quiere demasiado, si lo veis ya sabréis porqué) Una profesión en la que no se puede tener amigos y hay que conocer los trapos sucios de todos.
La película está bastante bien ambientada, aunque en veintitantos años apenas cambian los protagonistas, pero da una sensación muy veraz de cómo vivían las clases medias o altas en esa época. Las interpretaciones son buenas, aunque el papel de Matt Damon es, como he dicho más arriba, el de alguien tremendamente frío, como protagonista puede ser un tanto desagradable. También ves que en realidad el poder está en manos de unas pocas familias que tienen un muy buen trato, una oligarquía o si me apuras una secta. Mientras retrata la vida de Matt Damon te va dando pistas sobre la historia de espías, como si fueras una persona medio inteligente, sin ser muy obvio, cosa que me gusta.
Sin embargo, la película es demasiado lenta, no llegué a mirar el reloj en las dos horas y pico que dura, pero pienso que se puede aligerar un poco. Otro defecto que tiene es que algunas de las incógnitas no te queda muy claro como se resuelven, sobre todo al final del todo, pero en conjunto me ha gustado. Eso sí, vuelvo a avisar, es lenta.
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El correo electrónico es probablemente el servicio más usado de internet, pionero, nació antes que los ftp, las páginas web y de todo lo que ha hecho que internet sea el monstruo en que se ha convertido ahora mismo.
Si llevas algún tiempo en esto de internet estarás acostumbrado a tener un programa de correo que te gestione las cosas, te haga carpetas donde almacenar los mensajes, filtre el correo basura, mantenga ordenada la lista de direcciones… Habrás usado el Eudora, el Outlook y probablemente uses ahora el Thunderbird, todo porque estás acostumbrado a usarlos y porque los interfaces web de los correos gratuitos eran bastante malos, no tenían apenas flexibilidad.
Sin embargo, desde la llegada de gmail parece que el webmail ha despertado, hay filtros muy potentes, se personalizan fácilmente las carpetas, hay antispam de calidad y encima accedes a ello desde cualquier lugar con internet, no es necesario que te descargues los mensajes en tu ordenador personal, ni saber que servidores de correo entrante y saliente se usan.
Creo que en este entorno como el actual, en el que se quiere acceder a las redes desde casi cualquier lugar y con casi cualquier dispositivo, esta mejora de los servidores de correo via web puede terminar matando a los clientes de correo electrónico habituales. Ahora tiene muchas de las ventajas que tenían los clientes de correo y además no es necesario que almacenes tus mensajes en un ordenador, teniéndote que preocupar de cómo acceder a ese mensaje desde otro dispositivo, creo que en un futuro no muy lejano sólo tendremos un cliente electrónico para cuentas que no usamos habitualmente.