Archivado en: Cine | Etiquetas: American Gangster, Denzel Washington, Ridley Scott, Russell Crowe

Ridley Scott y una película de mafiosos, una pareja que me sedujo instantáneamente en el primer anuncio. Esperaba con muchas ganas su estreno y he ido al cine a verla con fruición. Entre mis películas de cabecera siempre ha habido de mafiosos, un tema que me encanta y que suele dar buenos resultados.
Esta película trata de como Frank Lucas (Denzel Washington) pasa de ser el guardaespaldas y chofer del gangster negro más poderoso a pasar a sustituirle cuando muere. E incluso ser mejor que él porque consigue burlar a los capos italianos que controlaban el tráfico de heroína.
Por otra parte Russel Crowe es el policía insobornable, pero bastante desastroso, que comienza a investigarlo y que consigue encarcelarlo.
Los dos actores son bastante solventes, aunque Denzel Washington hace unas cuantas películas que me parece muy histriónico, y la película se desarrolla de manera tranquila, calmada, con pocos momentos de verdadera tensión o de acción. Una acción fantásticamente rodada, sin mucho meneo de cámara y viendo como la gente suda, duda, y no es tan valiente como parece. Me gusta especialmente el asalto al piso en donde cortan la heroína.
Sin embargo no me llena, sobre todo la parte de Frank Lucas, no se cuenta demasiado bien sus orígenes y como empieza a medrar (para eso es genial Uno de los nuestro) además los secundarios son absolutamente prescindibles, sobre todo en la familia mafiosa. En general me gusta más la parte de investigación de los policías que las aventuras de Frank.
A pesar de todo tiene muchos detalles buenos, algunas conversaciones estilo hombre de negocios normal, charlas de la ex-mujer a Russell Crowe, la multitud de drogadictos muriendo, la sorpresa de que un negro fuera capaz de hacer esas cosas, etc. También me gusta ese final un tanto acelerado en que se va deteniendo a todos los policías corruptos, además del final, en el que Crowe, recuerda a su primer compañero.Eso sin olvidar la ambientación de la época, programas que ven, vestuario, etc.
No voy a entrar en el tópico de que los dos son hombres con claros y oscuros, porque en esta película, para mí, tratan de una manera más amable a Frank Lucas que al policía.
En definitiva, una película notable pero que le falta algo, no me termina de llenar, se parece demasiado a otras películas y no queda redonda.

Hacía un tiempo que no veía una película el día que la estrenaban, aunque era un día muy raro, un miércoles. Cuando vi los anuncios me apeteció mucho, a pesar de tener pinta de americanada. Así que ni corto ni perezoso me acerqué al cine, que además era el día del espectador.
Quería verla porque la ciencia ficción me mola, porque esas ideas de alguien solo en el mundo me atraen y, por qué no decirlo,porque Will Smith es un actor que me cae muy bien. Supongo que será gratitud por los buenos ratos pasados delante de la tele con él. Seguramente más que por las películas, que en general son flojitas. En fin, que me apetecía y punto.
Ahora vamos al turrón, el comienzo de la película es fantástico, me encanta esa sensación de ver Nueva York vacío, de la naturaleza volviendo a reconquistar lo que es suyo. Los planos generales y aéreos son preciosos, con un aspecto bastante real. También gusta como van presentando al personaje, sus rutinas, sus mañas para no volverse loco, como busca desesperadamente alguna persona más, como intenta solucionar la epidemia que ha asolado el mundo. Todo ello aderezado por unos cuantos flash-back para que veamos que hacía cuando empezó todo.
La película es sencilla, corta y bastante previsible. Sin embargo se ve con gusto, aunque la última parte desmerece mucho, pero claro, se tiene que seguir desarrollando la historia que no todo es pasear por un Nueva York vacío y luchar contra los infectados.
Para mi gusto Will Smith hace un buen papel, aunque se me hace raro como lo doblan al español, no sé si le han cambiado el doblador o qué, pero eso es algo aparte. Sin embargo los efectos especiales no me cautivaron especialmente, sobre todo los animales y algo menos los infectados. Canta mucho a ordenador, parece que es de hace cinco o seis años; casi hubiera preferido que los hicieran al estilo de 28 días después que parecían más creíbles. Una película con la que guarda muchas similitudes, por cierto. Las secuencias de acción están bien rodadas, mareantes como se lleva ahora, y con unos cuantos sustos de esos que te esperas con música alta e imagen de golpe, nada muy innovador.
Sin embargo, no sientes que tiras el dinero, es un espectáculo digno, pero todo bastante trillado, y el último tercio de la película, en ése en el que aparece gente normal, está llevado de una manera incorrecta, al menos para mí. Podría haber dado algo más de jugo, el impacto de ver a más gente. Pero ya se sabe, es Hollywood. En resumen, un bien.
p.s. Y me encanta el pastor alemán que tiene, buen personaje…

De esta película no tenía demasiadas referencias, sabía que era de abogados, de grandes empresas malas y que trabajaba George Clooney. Me veía con otra historia estilo Erin Brokovich. Pero me ha sorprendido gratamente, no es un peliculón, pero me ha dejado muy buen sabor de boca.
Esta película es más bien un thriller que una película de abogados al uso, es casi una película policíaca. George Clooney trabaja bien, además tiene la suerte de ser uno de los guaperas que no cae mal al resto de tíos, así que siempre se le mira con simpatía. Eso sin contar que estuvo durante años en una de mis series favoritas. Es un chanchullero que se dedica a arreglar problemas al resto de clientes de una manera no del todo legal. Vamos, parecido al Señor Lobo de Reservoir Dogs, aunque al principio de la película la verdad es que no parece que se esmere demasiado; pero, por lo que cuentan el resto de personajes, debe ser la leche. Para acabar su retrato de tipo algo turbulento se ve que juega, que está separado y que tiene problemas de dinero. En definitiva, una joyita.
La historia es fácil, envían a Michael para arreglar un pequeño problema que da su mentor, que lleva un caso importantísimo, defendiendo a una multinacional acusada de usar un herboricida cancerígeno. Hablando con él da la impresión que va a pasarse al otro lado. Toda la película sigue este hilo, Michael investigando e intentando salvar a su amigo, los tejemanejes con el bufete de abogados para el que trabaja, los de la gente de la empresa cliente, como se mueve todo por favores, por taparse unos a otros, por puro dinero. En esta trama es muy importante la consejera delegada de la empresa (Tilda Swinton), una mujer maniática, perfeccionista y un tanto insegura, que hace el papel mucho mejor que Tom Wilkinson, el abogado que se ha arrepentido y que a pesar de que digan que es un genio, simplemente parece un iluminado.
La intriga se desarrolla de una manera bastante verosímil, en sólo cuatro días; sin prisa pero sin pausa, con mucho diálogo y pocas escenas de acción fuera de despachos, sin que pierdas las ganas en ningún momento. La película es bastante oscura, con una fotografía fría, distanciadora, no sé si con alguna intención o no. La realización es bastante sobria, la cámara no te aturulla demasiado, aunque si lo piensas apenas hay un plano sostenido.
Resumiendo, una película bastante interesante, bien hecha, y con algo de sustancia, aunque tampoco esperéis algo de mucha reflexión. Al menos no es tan moralizante como acostumbran a ser estas películas. Como inconvenientes puramente formales, no me parece necesario que se cuente con un flash-back tan largo, ni que el último plano se alargue tantísimo.