
Esta película sobre el papel es llamativa, cuenta la historia de un francés (Michael Pitt) que viaja a Japón para conseguir huevos de gusanos de seda sanos, ya que en su pueblo, como en el resto de Europa y el mundo, hay una plaga que los mata. Viaja para así salvar la industria de su pueblo y de paso conseguir una gran fortuna para su mujer (Keira Knightley). Allí se enamora de la concubina del que les vende los huevos y consigue viajar más veces para verla.
Suena bien,¿verdad?, pues será que no soy sensible, pero es un coñazo bastante considerable. El actor tiene la misma cara toda la película, no sabes cuando está triste, cuando se enamora, si se ha recorrido medio mundo o se ha dado un paseo por su pueblo. Despacha un viaje arriesgadísimo para la época con unos pocos planos y una voz en off absolutamente prescindible. Además no tienes la sensación de que sea tan difícil como dicen entrar en un Japón vedado para los extranjeros.
La película está mal pensada y para mi gusto falla fundamentalmente en los actores, especialmente el principal. No te transmite ninguna sensación, y está es una película para buenos actores. Además del recurso del narrador porque las imágenes apenas te cuentan lo que ocurre, tiene que haber alguien que te lo diga porque si no lo hacen apenas sabes como discurre el argumento.
En definitiva, lenta, preciosista, gran trabajo de fotografía y dirección, pero que no te emociona en absoluto, incluso ves los abundantes desnudos con algo de tedio, pero puede que sea alguien sin corazón.

Una película con mucha acción, honor, amistad, hombres de palabra, profecías y un hombre capaz de dominar a las bestias y liberar a esclavos. Secretos, saludos especiales, palabras raras, muchas persecuciones. Entretenidísima y fantástica, si tuviera ocho años.
Una película absolutamente plana, los personajes parecen sacados de un libro en el que te explican tipos de personajes y posibles argumentos, así, con un copiar y pegar, sin un mínimo desarrollo que los saque del papel. Tampoco esperaba nada mucho mejor, pero el problema es que las imágenes tampoco me dicen nada, muchos trozos de película te recuerdan a otras, Conan, El Señor de los Anillos, 300, Apocalypto… Y los mamuts, a pesar de la tecnología aplicada, siguen pareciendo dibujos animados.
En pocas palabras, una chorradilla sin ningún tipo de originalidad, aunque está bien para pasar el rato. Seguramente la puedes ver mientras haces otras cosas porque no perderás el hilo nunca.