Palabras palabras


Antes que el Diablo Sepa que has Muerto

Antes que el diablo sepa que has muerto

Gran película de un afamado director, Sidney Lumet, y sorprendentemente moderna para sus 83 años. Trata de dos hermanos: Andy (Philip Seymour Hoffman) y Hank (Ethan Hawke) que planean atracar la joyería de sus padres porque andan faltos de dinero, uno por vicios varios, estafar a su empresa y recuperar a su mujer, Marisa Tomei. El otro porque tiene un sueldo mísero que no le llega para pasarle la pensión de manutención de su hija a su exmujer. Es un plan sencillo, entrar y salir y ya se ocupará de todo el seguro, pero como podéis imaginar la cosa sale mal. Hank contrata a un cómplice y todo se complica, en vez de la dependienta está la madre de ellos y acaban a tiros.

La película está contada con continuos saltos temporales que a mi parecer tampoco son necesarios, la historia es lo suficientemente buena por sí misma, pero le da ese toque de modernidad y la posibilidad de ver varias escenas desde todos los puntos de vista, comienza con el atraco y luego te va explicando la situación de cada uno de los protagonistas. Andy es un ejecutivo drogadicto, ladrón, frío y calculador, Hank sin embargo es un desgraciado, inmaduro, y que no sabe hacer otra cosa que meter la pata. Además se acuesta con la mujer de Andy, Marisa Tomei, que según cumple años parece estar más guapa.

A pesar del artificio con que la cuenta, cada una de las escenas está rodada con bastante naturalidad y con un magnífico trabajo de los actores, tanto los dos hijos como el padre, y va dosificando la tensión con muy buen estilo, sientes como todo se va complicando poco a poco y te lleva a un destino que ninguno planeó, con un final muy duro y quizá algo exagerado. Os la recomiendo vivamente.



Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

Hace mucho tiempo que no iba al cine con tantas ganas de ver una película. La trilogía de Indiana Jones siempre me ha encantado; son unas películas divertidas, con acción, suspense y comedia. Realmente Indy es uno de los mejores personajes que ha dado el cine, carismático, inteligente, guasón… de pequeños todos hemos querido ser como él.

Me metí en el cine como si tuviera otra vez diez años, ansioso de verla y comenzó. ¡Ah, qué placer! Una aventura fantástica, aunque arranca algo lenta, pero con todos los ingredientes de la trilogía, fantásticas persecuciones, ritmo infernal, chascarrillos, discusiones, malos malísimos y cosas misteriosas. Dos horas de pura diversión.

La película está llena de homenajes a las de la serie, y a otras películas como American Graffiti, el personaje de Shia LaBeouf aparece calcado a Marlon Brando en su moto. Es deliciosa. Aunque más del estilo de Indiana Jones y el Templo Maldito que del de las otras dos, quizá el guión sea algo más flojo y mezcle muchísimas cosas, pero te lo hace pasar muy bien. También te hace recordar a muchos personajes de la saga: Sean Connery, a Marcus Brody (Denholm Elliott).

Particularmente me parece que a veces se nota demasiado el ordenador en las peleas o en los animales, a veces parecen dibujados, pero se lo perdono. Cate Blanchett también hace fantástica de mala, te da igual que en esta película sean soviéticos y no nazis porque son absolutamente equivalentes. Y si lo piensas el argumento no termina de pegar con los arqueólogos, demasiada fantasía.

Por no extenderme ni contar secretos, si os gusta Indiana Jones no os la perdáis, todavía no hemos encontrado a un aventurero como él, aunque hay películas que te recuerdan enormemente el estilo Indy como La Momia, o Tras el corazón verde, pero Indy es Indy y es muy grande.



La noche es nuestra

La noche es uestra

Llevo una temporada de enhorabuena porque últimamente salen buenas películas de mafia y policías más o menos serias. Siempre tengo algo que echarme a la boca, por ejemplo American Gangster, Promesas del Este, etc. Quizá esta película sea más bien puramente policial que de mafia, pero es bastante interesante.

Trata sobre un chico (Joaquin Phoenix) que rechaza totalmente a su familia de policías, tanto que ha renunciado a su apellido. Es un chico rebelde, que se ha hecho un hueco como encargado de una discoteca, que es propiedad de un anciano ruso que el considera casi como un padre. Es el clásico bala perdida: fiestas, drogas, pero con un buen fondo; no trafica, simplemente vive y deja vivir.

La película comienza cuando su padre, el siempre convincente Robert Duvall, se jubila de la policía, siendo como es toda una leyenda del cuerpo; allí ve a su hermano, el igual de recto Mark Wahlberg, un niño modelo a imagen y semejanza de su padre. Joaquin Phoenix va allí a presentar a su novia, una despampanante Eva Mendes, pero tanto su padre como su hermano aprovechan para contarle los problemas que tienen con la mafia rusa, y como saben que en su local se reúnen traficantes le piden ayuda, que el rechaza darles.

Una vez sentadas las bases de la película, se va desarrollando una clásica trama del hijo pródigo que vuelve a ser bueno, esta vez por un motivo muy lógico como es la defensa de su familia. Una transformación muy veloz pero a la vez bastante lógica, quizá de una manera excesiva, casi debería volverse matón más que colaborar con la policía. Para mí gusto, Joaquin Phoenix sobreactúa un poco, y además no se le saca todo el partido que se le puede sacar a una muy guapa y muy eficaz Eva Mendes.

No es un peliculón, pero es muy aceptable, con secuencias francamente conseguidas como la persecución en coche bajo la lluvia, muy real, caótica, sin que tú (que vas en el coche de Joaquin Phoenix) sepas más que lo que sabe el protagonista. En ciertos momentos me recordaba a Canción Triste de Hill Street, si te gustan los policías merece la pena.