Los recuerdos están en las cosas pequeñas

Siempre he pensado que el cliché de los recuerdos repentinos al oír una canción, oler un perfume, saborear un plato o mojar una magdalena eran un tanto exagerados. Pero las cosas no se hacen un tópico fácilmente. No, un tópico aparece porque retrata una parte de la realidad con bastante fidelidad.

Es cierto, es verdad, te pones aquella camisa ya vieja y recuerdas cuando la usabas como camisa de salir y  te vienen a la mente todos los buenos momentos que pasaste con ella. Esa maleta que has llenado tantas veces y que te ha acompañado en tantos viajes.

Sin embargo hay otras veces en que esos pellizcos son un tanto agridulces como cuando estás preparando ese plato que aprendiste de tu abuela y que le encantaba. O llevas esos dulces y sin pensar dices que le van a encantar a alguien que ya no está con nosotros. Ese momento en que recuerdas los buenos momentos pero te vuelve esa pequeña punzada de vacío, ese saber que nunca se volverán a repetir.

Sí, las pequeñas cosas tienen mucho poder. No siempre una fotografía es la que nos hace recordar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s