Desorden, caos e internet

¡Ah, internet, los ordenadores!, cómo nos facilitan la vida y nos permiten tener todo a mano y de fácil acceso, ¿verdad?, o quizás no tanto. A pesar de que los buscadores evolucionaron de ser simples directorios a los modernos buscadores de ahora, mucho más inteligentes y sencillos, todavía es muy complicado encontrar ciertas informaciones. Hay que saber hacer búsquedas más concretas, o explorar a esa tierra ignota más allá de la primera página de resultados. También puedes encontrarte con la desesperación de sólo encontrar una pregunta igual a la tuya pero sin respuesta en algún foro relacionado con el tema que estás buscando. Sí, nos ayudan pero sigue siendo fundamental saber dónde buscar y cómo hacerlo.

Pero en este post me quería referir más a la cantidad de información que se genera en las redes sociales, blogs y foros. No es algo tan concreto como cuando me metía con los restaurantes, que es otro ejemplo de cómo a veces los buscadores y redes no nos dan la información que pedimos porque la gente no la pone, sean los dueños, sean los que opinan que no dicen cuanto cuesta. No, es lo difícil que es encontrar algo que has escrito hace tiempo en un foro, en facebook o en twitter. Si no recuerdas con exactitud como es el estado o tuit para buscarlo —sea en la propia búsqueda de la web u otra externa— pues estarás en un problema porque no es fácil buscar por rangos de tiempo, cosa que era algo más fácil en los antiguos foros y muy sencillo en los blogs. Siempre tendrás que tirar de operadores de búsqueda con la fecha y tener la paciencia de ver resultados desordenados porque no es tan fácil separar por meses o años como el archivo que se ve en los blogs. ¡Incluso en facebook, que es casi es un diario, cuesta mirar por años! No porque no aparezcan sino porque es fácil que te escondan cosas que ya no ves en tu flujo de información. Según los clics y me gustas que hagas te presentarán más o menos cosas de lo que escriben tus amigos y las páginas que sigues. Al menos en tu muro parece que lo respetan todo ordenado. Y por mi experiencia, la gestión de páginas es francamente mejorable, no es sencillo buscar si ya has puesto o no un estado o foto. Por lo menos viniendo del mundo de WordPress que permite gestionar las entradas fácilmente. filtrando por tipo de entrada, por estado, por categoría, por etiquetas o por fecha.

Al final parece que internet es un montón de información desestructurada y que hasta los propios creadores de contenido les resulta difícil gestionar lo que ya han escrito en ella. A veces da la sensación de que no es más que como escribir en la arena de una playa, cuando llega la marea, se pierde.

Restaurantes, ¿por qué no queréis usar bien internet?

Ya estamos a finales de enero y casi ha pasado el momento de tantas comidas y cenas navideñas que hay que organizar con amigos, compañeros de trabajo, etc. Es más, para mí ya ha pasado el momento de organizar cumpleaños hasta dentro de unos cuantos meses y ya puedo relajarme pero hay algo que siempre me llena de bilis cuando tengo que organizar una comida y es ¡las putas páginas web de los restaurantes!

Es algo casi matemático, tengo que organizar una comida o quiero saber que tal es un restaurante y pienso: ¡Vamos a mirarlo por internet a ver que pinta y la carta! Y en el 95% de los casos acabo resoplando y cagándome en todo delante del ordenador o el móvil. Y es que no me entra en la cabeza que una gran mayoría de restaurantes no tengan web propia para controlar su marca. Pero eso no es malo del todo, existen sitios como 11870, tripadvisor, el tenedor, cucharete o simplemente el buscador de google , que nos pueden dar una idea del sitio, precio e incluso nos ayudan a reservar o viene la carta. También nos lo hacen llegar muchos blogs que van recomendando sitios en las revistas de salir y tendencias y que te dan una idea aproximada o en las webs, fotos de la carta pero… ¿qué pero hay?

El pero es cuando encuentras las webs hechas por el propio restaurante y te sale todo muy bonito, con musiquitas, colorines y pollas en vinagre pero sale la carta sin precios. Repito, ¡sin precios!. Sí, sí, como si no importara, como si nunca te pensaras qué presupuesto tienes que llevar o a cuanto te puede salir por persona. Porque los españoles somos así, qué es eso de poner información, en todo caso en la carta y porque nos obligan. Supongo que será para que la gente no vea qué robo es o qué estafa que quieran cobrar tanto por ciertos platos. Se ve muchísimas veces en todo tipo de restaurantes. Y hay gente con más huevos aún, restaurantes con página web que te cuenta la historia del sitio y no es que no te ponga precio, ¡no te pone la carta!. Claro, lo que más me interesaba del sitio es que me cuenten historias y no una carta. Para eso mejor no me pongas nada, aunque espero que al menos funcione lo de las reservas.

En definitiva, que me frustro, o como leí en otro blog, me hostilizo al ver que no te ponen la información más relevante que busca un usuario de un restaurante: la carta y el precio. Al menos te ponen el contacto y dirección para ir.

El recreo, la vuelta a casa y su versión 2.0

Cuando eres un niño se hacen amistades fuertes que se prolongan en la adolescencia. Se comparten las horas de clase, el recreo, las idas y venidas cuando los padres ya no te recogen o vas en la ruta. Unas relaciones que se rompían un poco al llegar a la universidad.

Allí se repetía el ciclo, muchas horas de clases, clubes, fiestas, bibliotecas y los paseos al metro o al autobús comentando las clases, las resacas y qué hacer los fines de semana. Después la gente se iba sacando el carné de conducir y a lo tonto el tener menos horas nos hacía compartir menos las cosas y que las amistades se enfriasen un poco.

Por supuesto, de tus amigos de instituto y colegio apenas quedaba nada a no ser que fueran vecinos o eligieran la misma carrera. Sobre todo según pasaba tiempo desde que dejabas de ir a clase con ellos.

Sin embargo los móviles, el correo electrónico y después las redes sociales han cambiado eso radicalmente. Sobre todo estas dos últimas cosas. El móvil quitó la pereza a llamar a una casa y no dar con alguien, pero era muy caro. Por el contrario en las universidades y después en las casas se extendió internet y eso era mucho más barato. Además te dejaba escribir páginas y páginas.

Así se volvían a compartir tonterías, chismes y noticias. Como si nunca se hubieran perdido esos tiempos muertos de los que disfrutabas estudiando. Siempre en segundo plano mientras trabajas y sin requerir la atención de hablar por teléfono. Gracias a ellos hemos evitado que muchos grupos se disgregaran mucho más y mantener un contacto más fuerte con muchos amigos que la vida ha ido desperdigando por el mundo.

Wordle

Hace tiempo que tenía en un borrador esta entrada, que no tiene mucho que ver con las habituales entradas sobre las películas que he visto.

Cuando todavía era asiduo de last.fm descubrí una pequeña aplicación (o widget) que usaba tus listas de reproducción para generar un texto que pudiera usarse en wordle.net, de manera que pudieras generar bonitos diseños con los nombres de tus grupos. Más gordos los que más escuchas, como es lógico. Aquí tenéis algunos ejemplos.

Uno muy colorido

Wordle: Mis Preferencias

Otro con el fondo negro, un auténtico vacía-impresoras.

Wordle: MiMusiquita

Y por último uno un poquito más clásico.

Wordle: MiMusica

Pero me tiré unas pocas horas haciendo tonterías porque se pueden cambiar bastantes cosas. Según voy escribiendo, creo recordar que también vi escrito sobre ello en Microsiervos. De hecho acabo de hacer una pequeña búsqueda en su web y aquí está el resultado. Este artículo lo tenía en el borrador desde junio de 2009 y su anotación es casi un año anterior, vamos que estará más que pasado de moda, pero no deja de fascinarme.

Algún día probaré con algún libro o proyecto, a ver que puede salir.

¿Ganará el webmail a los programas de correo?

E-mailEl correo electrónico es probablemente el servicio más usado de internet, pionero, nació antes que los ftp, las páginas web y de todo lo que ha hecho que internet sea el monstruo en que se ha convertido ahora mismo.

 Si llevas algún tiempo en  esto de internet estarás acostumbrado a tener un programa de correo que te gestione las cosas, te haga carpetas donde almacenar los mensajes, filtre el correo basura, mantenga ordenada la lista de direcciones… Habrás usado el Eudora, el Outlook y probablemente uses ahora el Thunderbird, todo porque estás acostumbrado a usarlos y porque los interfaces web de los correos gratuitos eran bastante malos, no tenían apenas flexibilidad.

Sin embargo, desde la llegada de gmail parece que el webmail ha despertado, hay filtros muy potentes, se personalizan fácilmente las carpetas, hay antispam de calidad y encima accedes a ello desde cualquier lugar con internet, no es necesario que te descargues los mensajes en tu ordenador personal, ni saber que servidores de correo entrante y saliente se usan.

Creo que en este entorno como el actual, en el que se quiere acceder a las redes desde casi cualquier lugar y con casi cualquier dispositivo, esta mejora de los servidores de correo via web puede terminar matando a los clientes de correo electrónico habituales. Ahora tiene muchas de las ventajas que tenían los clientes de correo y además no es necesario que almacenes tus mensajes en un ordenador, teniéndote que preocupar de cómo acceder a ese mensaje desde otro dispositivo, creo que en un futuro no muy lejano sólo tendremos un cliente electrónico para cuentas que no usamos habitualmente.